Cómo hacer mariposas de tela paso a paso
Hace un tiempo empecé a buscar manualidades sencillas para decorar la casa sin gastar demasiado, y así llegué a esta idea que terminó convirtiéndose en una de mis favoritas: las mariposas de tela. Son rápidas de hacer, no requieren materiales caros y, una vez que le agarras la mano, puedes hacer decenas en una sola tarde. En este artículo te muestro exactamente cómo las hago yo, con todos los detalles que suelo pasar por alto la primera vez que intento algo nuevo.
Lo mejor de este proyecto es que no necesitas ser una costurera experta. Con una máquina de coser básica, un poco de tela y paciencia, en menos de una hora ya tendrás tu primera mariposa terminada. Y créeme, después de la primera, las demás salen casi solas.
Materiales que vas a necesitar

- Dos retazos de tela de 13 x 9 cm (puedes usar telas de algodón, popelina o cualquier tejido que no se deshilache demasiado)
- Hilo de coser del color de la tela (o de un color contrastante si quieres que las puntadas se noten)
- Alfileres
- Tijera
- Aguja de coser a mano
- Plancha
- Opcional: una perla pequeña o un botón para decorar el centro
Paso 1: Prepara y une las telas
Corté dos piezas de tela de 13 por 9 centímetros cada una. Este es el tamaño que uso normalmente, pero puedes ajustarlo si quieres mariposas más grandes o más pequeñas; la proporción se mantiene igual.
Coloca las dos telas una sobre la otra con los lados “derecho con derecho”, es decir, con las caras bonitas de la tela mirándose entre sí. Alinéalas bien para que los bordes queden parejos y asegúralas con un par de alfileres para que no se muevan mientras coses.
Paso 2: Cose alrededor dejando una abertura
Cose todo el contorno de la tela, pero deja una pequeña abertura sin coser en uno de los lados. Esa abertura es fundamental, porque es por donde vas a dar la vuelta a la tela más adelante para que quede del lado derecho hacia afuera.
Paso 3: Recorta las esquinas
Una vez terminada la costura, recorta un poco las esquinas y da pequeños piques en los bordes curvos, sin cortar la puntada. Este detalle hace una gran diferencia: cuando volteas la tela, las esquinas y curvas quedan mucho más prolijas y no se ven “abultadas”.
Paso 4: Voltea la tela hacia el lado derecho
Con ayuda de la punta de la tijera (cerrada, por supuesto, para no dañar la tela), empieza a empujar suavemente desde la abertura hasta que toda la pieza quede del lado derecho hacia afuera. Este paso es más rápido de lo que parece; en cuestión de segundos ya tendrás la forma lista.
Después, con los dedos o con la misma tijera, acomoda bien las puntas y los bordes para que queden definidos.
Paso 5: Plancha la pieza
Pasa la plancha sobre toda la tela para que quede completamente lisa. Este paso ayuda muchísimo a que los siguientes dobleces queden marcados y prolijos.
Paso 6: Haz los dobleces para formar las alas
Aquí empieza la parte más entretenida. Dobla la tela una vez y plancha para marcar bien el pliegue. Luego dobla hacia el otro lado y vuelve a pasar la plancha; esto facilita mucho el trabajo y evita que la tela se resista a mantener la forma.
Después toma una de las puntas y dóblala hacia adentro. Verás que, poco a poco, empieza a tomar forma de ala de mariposa. Haz lo mismo llevando la otra parte hacia el centro. Este proceso puede parecer confuso la primera vez leyéndolo, así que te recomiendo ir mirando fotos o un tutorial en video mientras lo haces, pausando cada tanto para replicar el paso con tus propias manos.
Por último, dale un pequeño doblez hacia abajo. En ese momento vas a notar que ya se formó una de las alas de la mariposa. Sujétala con un alfiler para que no se mueva mientras trabajas en el otro lado.
Repite exactamente el mismo procedimiento del lado opuesto. Una vez que entiendes la lógica del doblado, puedes hacer varias mariposas seguidas sin mirar instrucciones.
Paso 7: Cose las alas para fijar la forma
Con la parte doblada ya en su lugar, tienes que dar unas puntadas para que la forma quede fija. Yo suelo dar solo dos puntaditas pequeñas en cada lado, entrando la aguja lo más cerca posible del pliegue para que la puntada casi no se note. Si usas hilo del mismo color que la tela, prácticamente será invisible.
Repite el mismo proceso en el otro extremo del ala. Con dos puntaditas de cada lado es más que suficiente para que la mariposa mantenga su forma.
Paso 8: Da los toques finales
Para cerrar el cuerpo de la mariposa, dobla la última parte hacia arriba, ajusta bien y da una puntada final. Si quieres, puedes agregar una perla pequeña en el centro para simular las antenas o simplemente darle un toque decorativo extra. También quedan muy bien pequeños apliques en forma de flor.
Termina de coser toda la parte superior, haz un nudo, esconde el hilo hacia adentro de la tela y ¡listo! Tu mariposa de tela está terminada.
Ideas para usar tus mariposas de tela
Una vez que le tomas el gusto, es difícil parar de hacer mariposas. Estas son algunas ideas para aprovecharlas:
- Adornos para el cabello: pégalas sobre una hebilla o gomita.
- Decoración de paños de cocina: cósela en una esquina para darle un toque especial.
- Sujeta-cortinas o servilleteros: combinadas con flores de tela quedan preciosas.
- Imanes de heladera: solo tienes que pegar un imán pequeño en la parte de atrás.
- Pesapapeles o pesapuertas decorativos: combínalas con flores de tela para un resultado muy vistoso.
- Decoración de mesa: un centro de mesa con varias mariposas de distintos colores luce elegante y original.
Consejos finales
Si es la primera vez que haces este tipo de manualidad, no te preocupes si la primera mariposa no te queda perfecta. Es un proyecto que mejora mucho con la práctica, y en poco tiempo vas a poder hacerlas casi de memoria. Prueba con distintas telas y colores: las estampadas quedan preciosas, pero las lisas con puntadas de un color contrastante también tienen su encanto particular.
Este tipo de manualidad es ideal para aprovechar retazos de tela que ya tienes en casa, así que además de decorativo, es un proyecto económico y sustentable.
¿Ya probaste hacer mariposas de tela? Cuéntame en los comentarios en qué las vas a usar tú.
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